Las mujeres con curvas y talla grande están moda. Las creaciones de importantes modistos internacionales, ideadas para modelos que se aproximan al canon 90-60-60 y miden más 1,75 metros, se codean con las propuestas de Adolfo Domínguez, Elena Mirò o Eden Miller para mujeres reales que superan la XL.

Todo empezó en 2005, cuando la firma Elena Mirò, especialista en tallas grandes, se encargó de cerrar el calendario oficial de la pasarela de Milán, con una serie de respetuosas propuestas para una mujer que no vive de espaldas a la moda y viste alguna talla por encima de las modelos habituales.

“Los kilos no están reñidos con la belleza, la belleza depende de otras muchas cosas”, explica a EFE el diseñador Adolfo Domínguez, quien desde hace años se ocupa de confeccionar prendas para mujeres que visten una talla superior a la XL.

“Siempre he dado mucha importancia a las tallas, además de cariño y mimo”, dijo el diseñador gallego.

La diseñadora italiana Elena Mirò reivindica el uso del término “proporciones” en lugar del de “tallas”. “A nivel social no es correcto hablar de tallas; aun así, continuamos utlizando esa terminología”, denuncia por su parte la vicepresidenta del Gruppo Miroglio, empresa italiana de complementos y ropa, Elena Miroglio.